Entre el 7 y el 16 de septiembre se celebra el Festival Internacional de Cine de Toronto. Según los organizadores del festival, Juliette prometió su asistencia al evento junto a otras estrellas como Brad Pitt, Sharon Stone, Dustin Hoffman, Pierce Brosnan. El director de cine Pedro Almodóvar presentará su último trabajo, la película 'Volver', anunció la productora del cineasta manchego. Almodóvar presentará su película el próximo 8 de septiembre acompañado por Penélope Cruz, una de las actrices protagonistas de la película, precisó El Deseo. 'Volver' recibió el premio al mejor escenario en el último Festival Internacional de Cine de Cannes, en Francia, así como el premio a la mejor interpretación femenina, atribuida colectivamente a todas sus actrices. La próxima edición del festival de Toronto presentará 352 películas de 61 países, especialmente las últimas obras del cineasta francés Patrice Leconte y del estadounidense Ridley Scott en primicia mundial. Varias estrellas prometieron su asistencia, entre ellas Brad Pitt, Sharon Stone, Dustin Hoffman, Pierce Brosnan y Juliette Binoche. Estaremos expectantes por ver a nuestra gran actriz por la alfombra roja de Toronto.jueves, agosto 31, 2006
Festival Internacional de Cine de Toronto
Entre el 7 y el 16 de septiembre se celebra el Festival Internacional de Cine de Toronto. Según los organizadores del festival, Juliette prometió su asistencia al evento junto a otras estrellas como Brad Pitt, Sharon Stone, Dustin Hoffman, Pierce Brosnan. El director de cine Pedro Almodóvar presentará su último trabajo, la película 'Volver', anunció la productora del cineasta manchego. Almodóvar presentará su película el próximo 8 de septiembre acompañado por Penélope Cruz, una de las actrices protagonistas de la película, precisó El Deseo. 'Volver' recibió el premio al mejor escenario en el último Festival Internacional de Cine de Cannes, en Francia, así como el premio a la mejor interpretación femenina, atribuida colectivamente a todas sus actrices. La próxima edición del festival de Toronto presentará 352 películas de 61 países, especialmente las últimas obras del cineasta francés Patrice Leconte y del estadounidense Ridley Scott en primicia mundial. Varias estrellas prometieron su asistencia, entre ellas Brad Pitt, Sharon Stone, Dustin Hoffman, Pierce Brosnan y Juliette Binoche. Estaremos expectantes por ver a nuestra gran actriz por la alfombra roja de Toronto.Juliette en la 63º Edizione della Mostra Internazionale d'Arte Cinematografica di Venezia
Desde el 30 de agosto hasta el 9 de septiembre y en el Lido de Venecia, se desarrollará la Muestra Internacional de Arte Cinematográfico. Catherine Deneuve presidirá el jurado de la edición de este año y la actriz italiana Isabella Ferrari será la presentadora de la gala de inauguración y de clausura de la Mostra. Allí y fuera de concurso estará Juliette con el film Quelques jours en septembre, ópera prima del guionista argentino Santiago Amigorena. La película parece ser un thriller valiente y con mucha acción en el que además veremos grandes actores como Nick Nolte y John Turturro.sábado, agosto 26, 2006
Me muero por ver el estreno de estas películas de Juliette en Buenos Aires.
Picasso at the lapin agile de Fred SchepisiOrsay de Hsiao Hsien Hou
The monster of Longwood de Patrice Chéreau
Scheherazade de Michael Apted
The Assumption de Richard Eyre
Souvenirs du valois de Olivier Assayas
Scars de Léos Carax
My italian history de Barry Levinson
Moments de Jane Campion
Dan in real life de Peter Hedges
Toyer de Brian de Palma
Promets le moi de Emir Kusturica
Les disparus de Jacques Audiard
Breaking and entering de Anthony Minghella
Quelques jours en septembre de Santiago Amigorena
París Je T'aime de Olivier Assayas
viernes, agosto 25, 2006
Oscar 96, recordando un gran momento...
Belleza, sensibilidad y charme vienen de Francia: La insoportable levedad del ser, Azul, Los amantes del Pont Neuf, Herida, El húsar sobre el tejado y, ahora, El paciente inglés, son los títulos que han erigido a la francesa Juliette Binoche en la más destacada actriz joven europea. Siempre en papeles de mujer dotada de una emocionalidad quebradiza, su enfermera franco-canadiense Hana pisa la misma senda que sus anteriores heroínas. El jurado de la última Berlinale premió este trabajo de Binoche, bajo la piel de una hermosa mujer temerosa de afrontar sus emociones, creyéndose en poder de una maldición que otorga la muerte a aquéllos a quienes ama. Juliette Binoche está nominada al Oscar como mejor actriz secundaria por "El paciente inglés", de Anthony Minghella.
domingo, agosto 20, 2006
Muchas películas para mi actriz favorita...
Tratando de hallar buenas noticias, me encuentro con una más que buena. Juliette Binoche se encuentra rodando una nueva película. Fue elegida por el realizador chino Hou Hsiao Hsien para ser protagonista en su primer filme en occidente. Parece que el filme está dentro de las actividades para celebrar el primer centenario del Museo D'Orsay en París y es de producción francesa.La película se titula 'Orsay' y el guión es del mismo director en colaboración con el productor Francois Margolin.
Narra las desventuras de una estudiante china contratada por el personaje de la Binoche y del niño al que debe cuidar. Ambos, comparten el mismo mundo imaginario, son perseguidos por un misterioso globo rojo.
Juliette también participa en la segunda película del programa 'Souvenirs du Valois' de Oliver Assayas. Por su parte y tras finalizar 'Orsay', se meterá de lleno en su próximo proyecto, 'Memorias de Adriano', en el que compartirá estrellato con los españoles Antonio Banderas y Paz Vega.
Código Desconocido de Haneke
No es código desconocido una película de las que se terminan al salir de la sala. Detrás del aparente desorden de su estructura hay un guión que encaja y sugiere que pide ser analizado y recordado.El tema tratado no es la dificultad de comunicarse, sino la presentación del paso siguiente : lo que ocurre cuando los personajes no saben ya qué decirse. No es que el lenguaje esté ya desgastado, es la propia idea, la que genera ese lenguaje, la que ha perdido toda consistencia. Los personajes se mueven si saber qué es lo que sucede, cómo interpretarlo, cómo reaccionar ante ello.
La realidad se rompe y ante esa desorientación sólo cabe el silencio. Un silencio duro e incómodo, violento y directo que acaba convirtiéndose en la única evidencia de la realidad. Un lugar en el que refugiarse mientras se espera a que las cosas vuelvan a su sitio.
Este es el tema que Haneke desarrolla. La forma de exponerlo funciona porque Haneke se sirve de varios niveles para presentarlo. Desde el más obvio, hasta el más sugerente. Como se ha dicho al principio, Haneke ha trabajado el guión con un cuidado y una intención a la que el cine no nos tiene acostumbrados. El ejercicio de ir recordando las escenas, de ir enlazando a los personajes y los escenarios acaba ofreciendo una imagen reconocible. Como la de ese personaje de cuento que se pierde en el campo de su casa de noche y por la mañana, desde su casa, descubre que sus pasos perdidos han trazado la silueta de una paloma.
Ese dibujo subyace en el trabajo de Haneke y el descubrirlo supone uno de los placeres de esta película en la que no hay ni humor ni risas.
El fondo de todo, esa imposibilidad de encontrar coordenadas desde las que interpretar la realidad, se muestra ya en el arranque de la película : lo que pretende ser una buena acción acaba perjudicando a todos los que participan en ellas. El camino hacia el bien parece perderse por terrenos desconocidos. Y lo mismo sucede en las relaciones entre las personas.
Los personajes no saben ni siquiera darse la bienvenida : en su lugar, ofrecen un silencio sobre el que no se puede construir nada. La mujer que regresa a Rumanía o la llegada del fotógrafo a casa después de haber hecho reportajes fotográficos sobre la guerra. Ese mismo silencio le sirve a Binoche para romper con el fotógrafo o al taxista negro para dejar a su familia.
Ese silencio no se limita a la ausencia de palabras. Es un silencio que abarca a los sentidos. También tienen los personajes miedo a tocarse y reaccionan con violencia a la mano que trata de calmar (Binoche calmando al granjero que ha perdido al hijo o la chica que no acepta el beso que su amigo le da en el brazo).
Subyace en la película el tono de otras como “El invitado de Invierno”, “La tormenta de hielo” o “El dulce porvenir”. Haneke no se permite la más mínima concesión y solo permite que en la ficción del cine o el teatro los personajes se rían o se digan “te quiero”. Fuera de ese territorio sólo queda la confusión y la desorientación ante lo que sucede.
Una vez establecido el registro de las relaciones personales, Haneke sube un nivel para mostrar cómo ese problema afecta también a los colectivos que tratan de vivir juntos en ese París. Una visión poco alentadora en la que el panorama se parece más al descrito por Giovanni Sartori en su análisis “La sociedad multiétnica” que a la dulce visión que la política trata de vender. Ahí también faltan los criterios para juzgar y situarse en una situación que ya no ofrece ninguna seguridad. El esfuerzo de ese padre taxista exigiéndole a su hijo que le diga la verdad traspasa esa escena y se convierte en una especie de exhortación a toda la realidad. Esfuerzo inútil que no evita su posterior abandono.
Cuando el discurso completo ya no es coherente, la realidad debe construirse desde abajo, tratando que el sentido de escenas aisladas consigan iluminar algo más de lo que en ellas se trata. Haneke tiene esto presente y por eso se demora tanto en escenas que cualquier otro hubiera utilizado de transición. La violencia en el vagón de metro, la frialdad con la que el ganadero mata a todas sus vacas por la marcha del hijo, el entierro en el que todos son culpables, la violencia del diálogo en el supermercado o ese intento del fotógrafo de redimirse con unas fotografías en el metro al estilo de Walker Evans. Ejemplos de una historia que mantiene una mínima estructura narrativa para colgar de ella las escenas que verdaderamente importan.
Habrá quien diga que esto de la incomunicación ya está muy visto. Ante esta posición cabe defenderse con dos razones. La primera recordando que la propuesta de esta película no es que hablemos con idiomas distintos, es que no sabemos qué decir. La segunda, que Haneke mezcla lo real con lo metafórico, logrando así escapar de la trampa de lo evidente. Muchas de sus escenas, como la ya mencionada del ganadero matando a sus vacas, tienen más fuerza que cualquier artículo del filósofo de turno.
A pesar del tono pesimista de la película, Haneke deja una puerta abierta en esa sugerente escena del concierto de los niños sordomudos. A pesar de las limitaciones, todos consiguen tocar juntos coordinados y con ritmo. La única pregunta que se plantea es : ¿Y quién hará de director?.
Francisco Javier Sánchez
Críticas de Cine
www.criticasdecine.com
miércoles, agosto 09, 2006
Juliette estará presente con Caché en el Festival Internacional de Cine de Santiago de Chile, agosto 2006
Juliette Binoche regresa por su coronaCon la cinta "Caché", ganadora de Cannes y parte del inminente Festival de Cine de Santiago, la actriz vuelve a ocupar su lugar en la realeza de las pantallas francesas. A los 42 años, Binoche está mejor que nunca. "Los 40 es sólo el inicio", dice la estrella.
Ernesto Garratt Viñes
Revista El Mercurio
Chile
Misceláneas Binochéticas
Francois Mitterand, el hombre más poderoso de Francia en 1993, se rendía ante el poder de una frágil mujer de 1,68, tez blanca, cabello negro y ojos café. Y esa mujer, Juliette Binoche, no había hecho nada premeditado para tener semejante hombre y poder a sus pies. Tan sólo protagonizar "La insoportable levedad del ser" (1988) y un puñado de filmes desgarradores y en donde la actriz llenaba toda la pantalla con "su casi etérea belleza e inocencia", como anotaba perplejo el influyente crítico de cine Roger Ebert ante el descubrimiento de un gran talento galo.Francois Mitterand invitó a cenar a esta hermosa hija de un escultor y una actriz, sin una razón aparente. Y cuando la prensa le preguntó al presidente con qué motivo había extendido la invitación, la diplomacia de Mitterand no fue nada de diplomática: "Cada noche sueño con que la beso y la verdad la quiero para que sea mi amante", respondió con una honesta picardía.Binoche, por supuesto, declinó la oferta sin hacer escándalos ni aspavientos. Como una dama dijo que no. No por nada es conocida en Francia como La Binoche, la reina del cine francés. Pero eso no impidió que siguiera haciendo lo que mejor sabe: actuar y sacar suspiros. Ahora, a los 42 años, Binoche sigue, un clásico del cine francés, removiendo pisos con "Caché": una notable película que se puede ver en el Festival de Cine de Santiago y que se llevó laureles en Cannes versión 2005 (Michael Haneke fue elegido mejor director). Acá Binoche encarna a una esposa, madre y dueña de casa ejemplar. Con una vida ejemplar junto a su marido (Daniel Auteuil), el animador de un programa de TV sobre libros. Qué mejor.Pero su estabilidad comienza a trizarse cuando aparece una serie de videos con imágenes que espían la rutina de la familia. El frontis de su casa. Un seguimiento al marido. Y la paranoia se apodera de los personajes frente a este acto de insano voyerismo. "La visión de Haneke frente a este cuadro es lo que me convenció de protagonizar esta historia. Es intimidante ser espiado y no saber quién lo hace", ha dicho la actriz, de nuevo en la cresta de la ola gracias a este y una serie de proyectos en el futuro cercano.Una infancia dura. "Me gusta la diversidad y la sorpresa", ha declarado Binoche, madre de dos hijos y vaya sí que ha tenido sorpresas en su carrera. De hecho, nunca esperó ganar un Oscar por "El paciente inglés", el primero que obtenía una actriz francesa en más de 40 años; ni ser la mejor intérprete pagada de Francia; ni trabajar con los realizadores más importantes de Europa como Jean Luc Godard o los fallecidos Krzysztof Kieslowski ("Bleu") o Louis Malle ("Obsesión")."No es que sea insegura, pero cada vez que me pongo frente a la cámara me lleno de dudas. Con cada nuevo filme siento un juicio sobre mí", confesó a la prensa inglesa la intérprete, quien se autodefine como "profundamente meláncolica". "Es parte de mi ser, diría yo. Pero, al mismo tiempo, soy alguien lleno de goce. Uno tiene que entender que no se necesita estar feliz para ser feliz".Uno de los primeros recuerdos de esta bella parisina no fue nada agradable: "Mi más temprano recuerdo es la soledad", ha confesado. Sus padres se divorciaron cuando tenía cuatro años: él partió a Sudamérica y ella a largos viajes por Francia y, Juliette, la bella Juliette, fue enviada a una escuela que odiaba. "Aun con la distancia de todos estos años, cuando miro atrás a mi infancia pienso: Wow, ¿cómo sobreviví a eso?", rememora. "Es duro de vivir y todos lo sabemos"."No éramos realmente una familia, era horrible", se ha quejado y fue esa falta de pertenencia lo que la hizo buscar un refugio en la actuación. En la posibilidad de ser alguien más. "Eligiendo estar en teatro fue una forma de plantar mis raíces en algún lugar con gente nueva. Fue una manera de escoger a una nueva familia".A los 19 años fue descubierta por Godard, quien le dio un pequeño papel en la polémica cinta "Te saludo María". Lo que vino después fue un chapuzón de películas, incluso ocho por año. "No podía decir que no", recuerda Binoche sobre sus primeros pasos en la pantalla grande. "No era capaz de negarme a los proyectos que me proponían".Diciendo que no. Su necesidad de ser aceptada era superior a su capacidad de trabajo. Pero Juliette aprendió a decir que no. A Mitterand, al exceso de filmes. Y sobre todo a Hollywood. Desde pequeña tuvo la innata capacidad de negarse a las ofertas de California. "Para mí nunca ha sido un propósito convertirme en un icono americano, o ser alguien más rico o más more famosa".El mismo año que Mitterand la invitó a ser su "amante", 1993, Steve Spielberg la invitó a ser la estrella de "Parque Jurásico". "Preferiría interpretar a un dinosaurio que ser uno de los humanos de ese filme", dijo sin pelos en la lengua. Es que su alteza, La Binoche, sabe que le toca en la vida: prefirió ser una sufrida madre en la cinta "Bleu", de Krzysztof Kieslowski, que una histérica corriendo delante de un saurio gigante.La dulce enfermera que interpretó en "El paciente inglés", Anthony Minghella, fue su consagración. Hace 10 años estaba nominada al Oscar y la favorita para ganar era Lauren Bacall. La leyenda Lauren Bacall. Pero sorpresivamente Binoche se anotó el triunfo. "No me lo esperaba, ni siquiera tenía discurso", rememora. "De vuelta en Francia fui recibida como una heroína o, peor, como una futbolista".Binoche había conquistado Hollywood sin moverse. Siempre supo decir que no. Incluso en 2000, el entonces presidente Bill Clinton le pidió "audiencia" para hablar con ella y compartir un momento. Pero la actriz prefirió seguir las funciones de un espectáculo en Broadway. Dijo que no, gracias. Pero Bill insistió y, obvio, con escolta de señora, fue a saludar a Juliette. A la reina.Pero su alteza es sencilla en extremo. Por ejemplo, no ha explotado su excesiva fama para darle publicidad a su lado menos conocido: es una ávida pintora. Recién hace una década mostró una exposición hecha en colaboración con el diseñador Christian Fenouillat. Pero no se queda ahí: ha elaborado los diseños de varios afiches de películas.Juliette busca el cambio en su vida. "Para mí, el hábito es sinónimo de muerte". Y por eso se ha atrevido a dar pasos por Hollywood, como la cinta "Bee season", junto a Richard Gere. Se viene una nueva colaboración con Anthony Minghella: "Breaking and Entering", y una comedia con Steven Martin, el más hollywoodenses de los hollywoodense. 'Lo que más amo de esa loca vida es la aventura', ha certificado. "Y los 40 años es sólo el inicio".
Ernesto Garratt Viñes.
lunes, agosto 07, 2006
Tengo un poco de sueño y me contagio más de Juliette...
El rostro de esta parisina nacida en 1964 apareció por primera vez en una pantalla de cine allá por el año 1983, gracias a Jean-Luc Godard y su película Yo te saludo María. Tenía 18 años, acababa de salir del Teatro del Conservatorio de París y aún pensaba que se había equivocado al tomar un camino que la alejaba de la pintura.Dos décadas después de interpretar en La cita, su primer protagonista a las órdenes de André Téchiné, Juliette Binoche está segura de haber tomado la decisión acertada, la que le ha llevado a convertirse en embajadora del cine europeo.
Ahora la podemos ver en los cines en la perturbadora Caché. Entregada sin reticencias a Michael Haneke y formando pareja con su compatriota Daniel Auteuil, Binoche ha construido uno de sus personajes más difíciles por todo lo que encierra en su mente. Dice el controvertido cineasta austriaco, responsable de La pianista, que escribió el guión pensando en ellos, y concretamente con Juliette en la cabeza, ya que la experiencia de Código desconocido fue muy satisfactoria.
Firmó esta película sin haber siquiera leído el guión. Pero no es la primera vez que se asocia su nombre a un cineasta de gran prestigio: Krzysztof Kieslowski la convirtió, junto a Irene Jacob y Julie Delpy, en una de sus últimas musas gracias a su colorida trilogía compuesta por Azul, Blanco y Rojo. Confianza plena de ambos, ya que por el polaco renunció a trabajar con Steven Spielberg en Parque Jurásico, en un papel que finalmente fue interpretado por Laura Dern.
Con Carmen Maura coincidió de nuevo a las órdenes de André Téchiné en la coproducción franco-española Alice y Martín. Por aquel entonces, corría el año 1998, su nombre ya era conocido en medio mundo gracias a que Anthony Minghella la reclutó junto a Kristin Scott Thomas, Ralph Fiennes y Willem Dafoe para la épica adaptación al cine de la novela de Michael Ondaatje El paciente inglés. Su papel de enfermera, dividida entre el amor por su trabajo, la curiosidad por su enfermo y el amor hacia un soldado británico experto en desactivar explosivos, fue reconocido con un Oscar de Hollywood a la mejor actriz de reparto. La prensa estadounidense la comparaba con Ingrid Bergman en Por quién doblan las campanas, pero ella estaba en un estado de shock continuo por alzarse con un galardón que todos esperaban que llegase a manos de Lauren Bacall por El amor tiene dos caras, su primera y única candidatura a la estatuilla.
Al igual que buena parte de nuestra actrices europeas que se acercan a Hollywood, la protagonista de las deliciosas Los amantes del Pont Neuf, El húsar sobre el tejado y La viuda de Saint-Pierre también ha caído en las redes del cine que busca ante todo hacer caja. Tras coquetear con Johnny Depp en Chocolat, parece que se equivocó al participar en la última producción de John Boorman, In my country (Un país en África), donde compartía cartel con Samuel L. Jackson, y hay voces que ya apuntan a que tampoco ha sido muy acertada su intervención en Palabras mágicas, compartiendo secuencias con Richard Gere.
Aún así, Juliette Binoche queda como un nombre capaz de combinar sus trabajos en filmes de culto como Caché con propuestas más comerciales, además de agradarnos con papeles curiosos, como el de su colaboración con Abel Ferrara en María, donde encarna a una actriz que hace de María Magdalena en una supuesta superproducción y queda tocada por su personaje, deambulando por Jerusalén en busca de respuestas.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.
jueves, agosto 03, 2006
La gran actriz además es una gran pintora...
Les Amants du Pont Neuf es una película preciosa. La recomiendo. Por muchas razones no había podido verla antes pero el sábado pasado me acomodé en mi sillón blanco y me dispuse a verla bajo cualquier circunstancia. Me quedé encantada desde las primeras escenas. Una película que te atrapa con la imagen de Michele (Juliette Binoche) y Alex (Denis Lavant) como dos pordioseros que viven en plena calle parísina. Nos vamos enamorando con una historia de amor maravillosa que nace intempestuosa, una historia de vida, fuerte, cruda pero emocionante con el telón divino del puente más viejo de la París luminosa. El festejo del segundo centenario de la Revolución Francesa los envuelve y terminamos pensando que somos parte de ese festín increíble. Alex es un frustado artista de circo y ella, una pintora que va perdiendo el sentido de la realidad atormentada por su pasado y una enfermedad degenerativa que la va dejando ciega. Luego podemos enterarnos, si nos interesamos en esta película, que la Binoche es una gran pintora y que de pequeña se ha pasado sus días visitando los museos de arte de Francia, que las pinturas que lleva en una gran carpeta fueron pintados por ella y que el cartel promocional del film es de su autoría. También sabemos los fans de la Binoche que fue una gran fumadora (no confirmamos si ha dejado) porque se la ve allí fumando como un escuerzo... En definitiva, Leos Carax es un gran director que realizó una película para no perderse, unas actuaciones muy destacadas y los dibujos de Juliette como para el Louvre... Gracias Binoche...Mily Binoche
03/08/06
martes, agosto 01, 2006
“Los premios y la fama son superficiales”
iette Binoche habló de la actuación y del lugar del cine en su vidaLa reconocida actriz francesa Juliette Binoche, que se convirtió estos días en una de las figuras más importantes del Festival de Cine de Mar del Plata, afirmó ayer que los actores “deben abrirse y servir a los demás, comunicándoles sensaciones, ideales y sentimientos positivos”. “Los premios y la fama son cosas superficiales”, aseguró la actriz, y precisó: “La verdadera recompensa para mí es cuando me olvido de mí y me siento libre para convertirme en el receptáculo de sentimientos e ideales, para luego poder comunicárselos a la gente”. En su primera visita al país, la protagonista de Los amantes del Pont-Neuf, de Leos Carax, y de Bleu, de Krystof Kieslowski, arribó a Mar del Plata para presentar dos de los últimos films en los que participó: Mary, de Abel Ferrara, y Chaché, de Michael Haneke. “Yo creo en la transformación del hombre y pienso que por eso estamos acá. Los actores tenemos la posibilidad de cambiar a los demás y debemos tener coraje para ponernos en la posición de dar y servir a los demás”, señaló Binoche. Fruto del encuentro entre un escultor y una actriz, Binoche nació en París el 9 de marzo de 1964, y debió festejar su cumpleaños 42 el último jueves en Mar del Plata, muy lejos de su país y de sus dos hijos. Según dijo la actriz, para ella, “actuar es algo tan complejo como la vida, porque hay sufrimiento y también placer, dos sentimientos diferentes que están siempre presentes. En ese sentido, hay algunos temas que han roto algo en mi interior y me hicieron cambiar”. “Todos estamos en la búsqueda de un aspecto espiritual en nuestras vidas. Eso es algo muy humano y fue lo que me hizo cambiar y me llevó a pensar muchas cosas en relación a mi carrera, entre ellas que ya no me gustaría hacer lo que hice hace 20 años”, dijo la actriz. Y añadió: “Quise parar de actuar en dos oportunidades, porque actuar es algo muy difícil para mí. La primera vez que quise parar quería dedicarme a la enseñanza de otros actores, pero mi profesor me obligó a volver a los escenarios. Y la segunda vez fue después de filmar Caché”. En esa película del talentoso director austríaco Haneke, Binoche interpreta a la esposa de un presentador de televisión, con quien lleva una vida apacible hasta que comienzan a recibir unos extraños videos de alguien que los espía. “Haneke sabe muy bien cómo hacer su trabajo. Sin embargo, hay que tener mucho coraje con él, porque tiene tendencia a controlar y reconozco que eso es bastante difícil para mí”, dijo Binoche, que ya había trabajado con él en el film Código desconocido. Con respecto a su trabajo con el estadounidense Abel Ferrara, quien llegará a Mar del Plata esta semana para presentar Mary, la actriz afirmó que “él quedó muy impresionado porqué yo sabía más acerca de María Magdalena que él. Yo ya me había acercado al papel de María Magdalena porque había hecho una película –Yo te saludo María, de Jean-Luc Godard– y eso me había llevado a leer el Evangelio”. En Mary, Binoche interpreta a una actriz que debe encarnar a María Magdalena en una película, lo que le produce una revolución interior y la lleva a emprender un viaje de autoconocimiento y misticismo por Jerusalén. El film causó controversia en el Festival de Venecia, ya que describe la crisis espiritual de un periodista que empieza a creer en Dios y le da crédito a la teoría de que María Magdalena fue una de las discípulas de Cristo. Ferrara abona en su film la idea de una supuesta conspiración iniciada en el seno de la iglesia católica para borrar de la historia oficial a María Magdalena, negar que haya sido la discípula número 13 y ponerla en el dudoso lugar de una prostituta redimida por la gracia de dios. Ganadora del Oscar como mejor actriz de reparto por El paciente inglés, de Anthony Minghella, Binoche afirmó que “ese premio es algo superficial y abstracto y realmente no cambió nada en mi vida”. La actriz, que también se dedica a pintar cuando tiene tiempo, acaba de trabajar con el argentino radicado en Francia Santiago Amigorena en el film Algunos días en setiembre y también con Minghella en Breaking and entering, una película a la que definió como “muy íntima y personal”.
El Ciudadano
Rosario, Argentina, 13 de marzo 2006
Suplemento Espectáculos.
domingo, julio 30, 2006
Prefiere no mostrar a las mujeres como objetos
La actriz francesa Juliette Binoche confesó al diario argentino Clarín que suele rechazar los papeles que le ofrecen en Hollywood porque estereotipan a las mujeres como objetos del deseo.En entrevista que publica este jueves el periódico, Binoche precisó que "en la mayor parte de los guiones que me llegan deHollywood, el papel de la mujer es un estereotipo, es el objeto de deseo. Y a mí me gusta ser sujeto de deseo".sábado, julio 29, 2006
Compilado de su Carrera...
1977 Le Malade Imaginaire de Moliére (Teatro).- 1977 Le Jeu de la Feuillée d'Adam de la Halle (Teatro).- 1979-1980 L'ours d' Anton Tchekhov (Teatro).- 1980-1981 Le roi se meurt d'Eugéne Ionesco-Mise en scéne Juliette Binoche (Teatro).- 1981 Henri IV de Luigi Pirandello (Tounée franco suisse avec Jacques Mauclair (Teatro).- 1982 L'argent de Dieu de Michel Bodan (Teatro Point Virgule París).- 1982 Dorothée, danseuse de corde de Jacques Fansten (TV).- 1982 Liberty Belle (Pacal Kané).- 1983 Fort bloqué de Pierrick Guinard.- 1983 Le meilleur de la vie (Renaud Victor).- Yo te saludo, María 1983.-Adieu, Blaireau (Bob Decout) 1984.- La vie de famille (Jacques Doillon) 1984.- Les Nanas 1984.- La cita (Rendez-vous, André Techiné) 1985.- Mon beau frere a tué ma soeur (Jacques Rouffio) 1986.- Mala sangre 1986.- La insoportable levedad del ser 1987.- La Mouettede Tchékov (Teatro de l'Odéon - Paris) - Mise en scène : Andrei Konchalovsky, con Juliette Binoche (Nina), André Dussolier 1988.- Une saison a París (Pierre Pradinas) 1988.- Les oiseaux sauvages (André Techiné) 1991.- Los amantes del Pont-Neuf 1991.- Historias de hombres y mujeres (Película para TV) 1991.- Essai 1 1991.- Fatale 1992.- Cumbres borrascosas 1992.- El Jinete sobre el Tejado 1994.- Tres colores: Azul 1996.- El paciente Inglés 1996.- Un Diván en Nueva York 1996.- Naked de Luigi Pirandello (Teatro Almeida) 1997.- Alice et Martin 1998.- Les enfants du siècle 1999.- Chocolat 2000.- Code Inconnu: Recit Incomplet De Divers Voyages 2000.- La Veuve de Saint-Pierre 2000.- Elouge de L'amour 2001.- Betrayal (Teatro-Théâtre Roundabout - New York) 2001.- Decalage Horaire 2003.- In My Country 2004.- Bee Season 2004.- Caché 2004.- Mary 2005.- A few days in september 2005.- París Je t'aime 2005.- Promets-le moi 2006.- Breaking & Entering 2006.-Dan in real life 2007.- Toyer 2006.-2006: My Italian story de Barry Levinson, avec Juliette Binoche
2006: Scars de Léos Carax, avec Juliette Binoche
2006-2007: The assumption de Richard Eyre, avec Juliette Binoche (Lucrezia Buti), Liam Neeson (Fra Lippi), Bill Nighy (Pharaselle), Miranda Richardson, Judi Dench
2006-2007: Scheherazade de Michael Apted, avec Juliette Binoche, Laurence Fishburne, Gary Sinise, Samuel Ball
2006-2007: The monster of Longwood de Patrice Chéreau, avec Al Pacino (Napoleon Bonaparte), Juliette Binoche (Betty)
2006-2007: Picasso at the lapin agile de Fred Schepisi, avec Steve Martin (The visitor), Ryan Philippe (Pablo Picasso), Kevin Kline (Freddy), Juliette Binoche (Germaine)
2006-2007: The passion de Kasi Lemmon, avec Juliette Binoche, Gwyneth Paltrow, Jude Law
viernes, julio 28, 2006
"Pensé en dejar de actuar pero es terriblemente apasionante"
"Pensé en dejar de actuar pero es terriblemente apasionante"
La reconocida actriz francesa brindó una conferencia de prensa en el Hermitage Hotel. Dijo que elige los papeles que "hacen que mi alma funcione".
Super sonriente y elegante con un vestido color beige y un saco al tono Juliette Binoche ingresó al Salón Doré del
Hermitage Hotel anoche, encandilada por los flashes de los fotógrafos. En conferencia de prensa reconoció que en dos oportunidades pensó "en no actuar más, porque es muy demandante, lleva tanto de uno" pero que se dio cuenta de que "tenía condiciones" y que es un trabajo "terriblemente apasionado". Sobre la relación actriz director, sostuvo que "podría estar hablando horas, es un tema apasionante", pero definió que "tiene que ver con crear juntos, con que uno llegue a preguntarse quién está dirigiendo a quién. Es cuestión de escuchar y de ver" y entendió que "el mejor es el que está con vos, no el que te mira desde afuera".Además indicó que "las palabras no son suficientes" para que el director explique lo que quiere de la actriz y que "la cuestión de actuar tiene que ver con algo muy íntimo porque no te permite ser otra cosa sino mostrar a través tuyo" y en ese proceso "me da la sensación de que el director tiene una manera de ver la realidad y te invita". Binoche, que dio toda la conferencia en inglés, solo mencionando algún término en francés para explicar más exactamente alguna idea sostuvo que no elige hacer cine por es "europeo o norteamericano o japonés" sino que "tiene más que ver con mis elecciones, con una cuestión personal, el disparador que hace que mi alma funcione, lo que me conecta con el guión, con el director". Y agregó que "cuando comencé a ser actriz lo que quería era crear una manera de ver el trabajo de actriz que sea mucho más universal". Tras destacar que no se siente parte de un país, sino que "pertenezco al mundo" reconoció que "supe muy tempranamente que el idioma inglés iba a ser mi herramienta principal para poder viajar y muy temprano comencé a trabajar sobre el inglés" aunque "los franceses no lo entienden porque, saben, son muy chauvinistas con respecto a la cuestión del idioma, pero para mi es una cuestión de libertad, así que por un lado me admiran y por otro odian que hable en inglés"."Creo que los actores somos como un libro abierto a través del cual uno puede leer, el mundo puede leer y uno puede transmitir a ese mundo sensibilidad, sensitividad, sensatez. Es como un link, como una unión entre las emociones, la cabeza y el cuerpo, pero no son cosas separadas, son un todo" consideró, enfatizando que "creo que las películas en que actúo creo no solo tienen que cambiarme a mi sino también al público". De todas formas reconoció que el hecho de elegir un papel es "como una apuesta. Uno elige y nunca sabe si va a estar bien o mal, tiene que ver. Yo lo siento en mi cuerpo, después viene el reconocimiento mental". Finalmente se refirió a la Argentina, destacando que "me hablaron bastante de este país. El año pasado hice una película en la que necesitaba bailar tango, lo hice por seis meses, y es muy difícil, pero por otro lado es hermoso porque te sentís libre, estás en un círculo en donde el hombre te lleva y vos hacés lo tuyo y es expresar sentimientos". También aseguró que "me encanta la música de Piazzolla, me parece significativa esta cosa melancólica, triste y llena de vida al mismo tiempo". Si bien reconoció que no conocía el festival local antes que la invitaran a participar, consideró que "es fantástico, ojalá pueda ver muchas películas porque siento que hay muchas cosas que se pueden decir y se tienen que decir sobre Sudamérica".11 de marzo 2006
Diario La Capital de Mar del Plata
Embajada de Francia en Teherán

Durante el transcurso de una visita a Teherán la actriz francesa Juliette Binoche visitó la residencia del Embajador de Francia en Teherán quien ofreció una recepción en su honor.
Este acontecimiento se dio en abril de 2006 cuando ella viajó a Irán invitada por el director de cine Abbas Kiarostami con quien filme una próxima película.
jueves, julio 27, 2006
Juliette Binoche en Irán
Juliette Binoche, la famosa actriz francesa quien actuó en muchísimas películas como Chocolate, Los tres colores, Blue y El Paciente Inglés, ha venido la última noche a Irán invitada por Abbas Kiarostami, el famoso director iraní de cine quien es muy conocido por sus films "The Taste of Cherry", "Where is the Friend's Home?" y "The Wind Will Carry Us".La Binoche fue a conocer la histórica ciudad y conoció Isfahan.
Binoche, Ser o no Ser Bella...
PROTAGONIZA EN LONDRES UNA OBRA DE PIRANDELLO miércoles, julio 26, 2006
Una de las Obras Maravillosas de Corbis: Maestros de la Fotografía Internacional
Hierática y distinguida, su frialdad puede fundirse y aparece una mujer apasionada y fuerte capaz de amar hasta la muerte. Distante y lejana ha sabido envolverse en un halo que parece preservarla de todo mal. Convertida en la actriz francesa más internacional, sigue eligiendo con cuidado los papeles, evitando, a toda costa, encasillarse, mientras su sonrisa, que apenas se vislumbra, y el fuego de su mirada fuerzan al espectador a imaginar fantasías eróticas en las que el hielo se convierte en fuego...Convertida en la nueva musa del cine galo, con permiso de Catherine Deneuve, alejada de la insípida fama, y el más mínimo afán de protagonismo, la dulce Juliette ve pasar los días sin airear su vida privada, seleccionando con cuidado los papeles que protagoniza y dejando perfectamente claro no tener intención alguna de convertirse en estrella. Está por encima de todo eso, y lo sabe. Es un lujo que sólo pueden permitirse unos cuantos privilegiados.
Revista Hola On Line y Corbis
Juliette Binoche será Jurado de Cortos en Telefé
El jueves 11 de mayo de 2006 se lanzó la convocatoria para el tercer concurso de cortometrajes de la televisión abierta organizado por Telefe. El tema que reunirá este año a los concursantes es tan amplio, ambiguo e interesante como el que sugiere la palabra "Miradas"(el año pasado fue "Cambios" y el anterior "Futuro"). El jurado está formado por la actriz francesa Juliette Binoche, Juan Campanella, Lucía Cedrón, Eduardo Mignona y Claudio Villarruel.Los cortometrajes que concursen deben durar un máximo de 12 minutos, pueden estar realizados en cualquier soporte y entregado junto al formulario según la ficha de inscripción en DVD o VHS. Los cortos deberán ser entregados antes del 8 de setiembre de 2006.
Juliette Binoche ya pasea por la Argentina
En diálogo con LA NACION, la estrella del cine francés, que cuando le tocó competir por un Oscar de Hollywood pudo ganarle nada menos que a Laureen Bacall (en 1996 por su papel en "El paciente inglés"), confesó su pasión por aceptar únicamente esas propuestas con las que se siente profundamente vinculada.
Binoche, protagonista de spots publicitarios de marcas como Ferrero Rocher y Lancôme, ha trabajado a las órdenes de importantes directores, como Jean-Luc Godard, Jacques Doillon, André Téchiné, Leos Carax ("Mala sangre" y "Los amantes de Pont Neuf"), Jean-Jacques Annaud ("La insoportable levedad del ser"), Louis Malle ("Una vez en la vida"), la trilogía de los colores de Krzysztof Kieslowsky, Jean-Paul Rappeneau, Patrice Leconte, Lasse Hallström ("Chocolate"), y John Boorman, entre otros. En 2000, en Broadway encabezó el elenco de "Traición de amor", de Harold Pinter.
-¿Es cierto que es la actriz mejor cotizada del cine francés actual?
-No es cierto, todo depende de la película. La prensa usa títulos sensacionalistas para vender más ejemplares, y los repiten una y otra vez.
-Pero cuando la llaman para proponerle un trabajo, ¿puede ser la más cara?
-No, creo que no.
-¿De qué depende que acepte un papel o no?
-No tengo una respuesta exacta. Es una combinación, de magia, de milagros, de confianza, algo así como enamorarme del proyecto y del director, no para casarme con él (sonríe), de lo que ese director quiere decir en su obra. Tiene que ser algo íntimo, que al espectador le parezca auténtico en todo momento, que pueda llegarle a la gente en todos los países del mundo. A veces uno acepta un papel y no sabe por qué; a veces ese personaje aparece en el momento exacto y se convierte en un espejo de la gente, otras no.
-Su carrera es una combinación de arte, a veces con algo de industria, pero incluso cuando aparece esta segunda impronta, el arte sigue teniendo primer plano?
-Mis películas siempre están relacionadas con el arte, aunque uno no sabe si después van a tener repercusión en el público. Un ejemplo es "Chocolate", que comenzó como un proyecto muy pequeño y terminó siendo un éxito de taquilla, o "El paciente inglés", que terminó ganando nueve Oscar. Para mí, el principal motivo para hacer cine no es el dinero, sino qué es lo que puedo dar a ese proyecto.
-¿Es cierto que Steven Spielberg le propuso el personaje femenino de "Jurassic Park" y usted lo dejó pasar?
-Sí.
-¿Por qué no aceptó?
-Kieslowski me propuso hacer "Blue".
-¿Cree que hizo lo correcto?
-Creo que mi intuición fue buena. Generalmente sigo a mi intuición, y no me equivoco. Si Spielberg quiere que trabaje en una película de dinosaurios creo que tengo suficiente motivo para dudar.
-¿Cómo se dio el encuentro con Abel Ferrara?
-Me lo presentó un argentino, el productor Fernando Sulichin. Conocía la vida de María Magdalena porque hace diez años me habían propuesto componerla en otro proyecto, y estaba bastante interesada. Leí el guión y descubrí algunas modificaciones. Cuando me encontré con Ferrara, se sorprendió por mi conocimiento del personaje. Creo que eso lo conmovió, y lo terminó de convencer que era la actriz que estaba buscando.
-Hace dos décadas participó de "Yo te saludo, María" y ahora de "Mary", los dos polémicos por abordar temas vinculados con la religión, desde una mirada para nada convencional. ¿Cómo se lleva con la fe?
-Cuando hice la película con Godard era muy joven, y no sabía muy bien qué ocurría en la película hasta que la vi terminada. Fue solamente la idea de poder trabajar con Godard lo que me entusiasmó. Ahora, con "Mary", la cosa es totalmente diferente. He investigado en el Evangelio y para hacerlo necesito espiritualidad. El Evangelio no es uno solo. En cuanto a si soy religiosa, si no tuviese espiritualidad, me moriría. Sin embargo, a veces también es bueno sentir que no existe nada, que hay como cierta nada que rodea el todo, porque creo que hay demasiados credos y hay demasiadas palabras que dicen una cosa, mientras que las acciones no condicen con aquéllas. Quizá de ahí viene mi necesidad de creer.
-¿En el caso de "Mary"?
-Lo interesante, en "Mary" es que da una visión femenina de los Evangelios, a partir de una mujer que fue testigo calificada de la existencia de Jesús. Hasta ahora, la mirada a los Evangelios ha sido siempre masculina. Tenía la necesidad de mostrarle al mundo este punto de vista femenino. En cuanto a miradas, no es cuestión solamente de masculino o de femenino, sino un compendio de ambas. Para la mujer es buscar el lado masculino, y para el hombre, el lado femenino del personaje, la única forma de recrear a un ser humano completo.
-En muchos de sus films hay una aguda observación de los personajes femeninos. ¿Es una elección personal?
-El director es un testigo de lo que ve. No es que te manipula para que seas de cierta manera. Uno le da su impronta al personaje y el director deja que eso suceda. El director te invita a participar de ese mundo, te invita a un intercambio y si uno desea compartir, todo va bien. Es un lugar de creación. Es muy gratificante cuando el director te toma por sorpresa y te empuja para animarte a ir por más, convencido de que podés hacerlo, pero no ocurre con frecuencia.
-Hasta ahora no la han encasillado en un único tipo de personaje?
-Me resisto.
Foro Argentina País Maravilloso y Diario La Nación.
Juliette Binoche, diva elegante...
Binoche es una de las estrellas que se acercó a Mar del Plata a darle brillo al Festival. Con una permanente sonrisa que no evitó que dijera lo que pensaba, la actriz de El Paciente Inglés y Chocolate habló con la prensa acreditada en la muestra y repasó su carrera. "Cada director es particular (...) Haneke parece estar siempre al volante de un vehículo que no para nunca," repasó Binoche en una conferencia de prensa en Mar del Plata. Mientras que Ferrara "se enfrenta constantemente a sus lados oscuros (...) a veces es sumamente inteligente, a veces actúa como un niño y a veces se lo ve perdido, no le teme a sus debilidades."
En Mary, Binoche personifica a una actriz obsesionada con su interpretación de María Magdalena. Aceptó el papel porque sentía "la necesidad de expresar los evangelios (...) la palabra escrita, sagrada, fue evitada durante un tiempo y es algo que necesitamos recuperar."
Binoche, ganadora del Oscar en 1996 por su rol en El paciente inglés de Anthony Minghella, reflexionó también sobre el compromiso social que acarrea rodar películas. "Los actores somos un libro abierto a través del cual el mundo puede leer", dijo. "Debemos ser responsables, los filmes no son algo para que te olvides de tu vida, sino para que la vivas."
La actriz pasó la noche de su cumpleaños número 42 en la ceremonia inaugural de la vigésimo primera edición del Festival de Cine de Mar del Plata, que comenzó el jueves. Consultada acerca de qué referencias tenía sobre Argentina antes de visitar el país por primera vez, contó que conoció el tango gracias a un personaje que interpretó y ya no pudo abandonarlo. "Pasé seis meses practicando, es difícil bailarlo, pero es hermoso porque te hace sentir libre”.
Cuando se le pidieron referencias respecto de las diferencias entre el cine europeo y el estadounidense, Binoche aclaró que “no puedo saberlo, porque nunca rodé en Hollywood. Hice siempre películas pequeñas, y algunas de ellas tuvieron afortunado éxito en los Estados Unidos. Sí trabajé en films de presupuestos altos, por eso la gente se confunde”.
Para saludar a Mar del Plata, ciudad anfitriona, la protagonista de Mala Sangre detalló que "Me encanta la música de Piazzolla, me parece significativa, es triste, melancólica, y al mismo tiempo está llena de vida", agregó, sobre el músico marplatense Astor Piazzolla en cuyo honor se bautizaron los premios que se entregarán el 19 de marzo cuando culmine el Festival.
Terra / Leonardo D'Espósito.
Los diálogos del cuerpo de Juliette Binoche. La sobresaliente actriz habló de su carrera y acerca de porqué elige sus papeles
MAR DEL PLATA (ARGENTINA) (DPA) La artista, homenajeada en la inauguración del evento y que llegó a esta ciudad balnearia argentina acompañando las cintas que se proyectan fuera de competencia "Mary" -de Abel Ferrara, también presente en el festival- y la premiada "Caché", de Michael Haneke, habló con la prensa acerca de la tarea actoral, su percepción personal del cine y su relación con algunos realizadores.
Sin embargo, sus elecciones actorales no son tan "racionales" como pudiera pensarse, aseguró. "Trato de hacerlo como mejor me sale. Mis decisiones no se relacionan con el idioma o la nacionalidad, es una cuestión más personal. Lo que hace que mi alma funcione, mi relación con el director y con el proyecto", afirmó.
Pese a que muchos de sus compatriotas no entienden que haya decidido perfeccionar su inglés para participar en películas angloparlantes, la actriz afirma que ha sido una herramienta muy útil para viajar y trabajar. "Para mí, poder actuar en inglés es liberador", explicó. La interpretación, continuó, la fascina desde hace años porque "para actuar se pone el cuerpo, los sentimientos, las emociones, y luego el pensamiento. Es una herramienta para transformar, y por eso los actores debemos ser responsables a la hora de elegir los papeles", sostuvo. La actriz de "Chocolate" no cree "en el cine para olvidar, sino en el que, por el contrario, nos ayuda a darnos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor". En este contexto, "me interesan particularmente los guiones para los cuales una debe estudiar la historia del lugar", dijo.
También le interesa el poder de transformación de las películas: "Cuando empecé a actuar mis elecciones tenían que ver con mis necesidades, pero cuanto más me interno en la actuación, más siento la urgencia de hacerlo por lo que las historias puedan inspirar en otros", relató. Qué es lo que lleva a los directores y productores a elegirla para determinado papel, es una incógnita incluso para ella. "Siempre me sorprende cuando me escogen para una película, y me siento muy afortunada. Soy insegura, pero a la vez tengo una gran certeza de que puedo hacerlo".
Cuando es ella la que debe decidir, suele hacerlo a través del "reconocimiento físico". "Mi cuerpo es habitualmente el que decide. Después recién lo pienso racionalmente. Una vez leí un guión y decidí que no quería hacerlo, pero en el momento sentí un dolor físico muy fuerte desde mis entrañas, y lo tomé como una señal de que debía aceptar. No resultó una gran película, pero sentí que había hecho lo correcto", reveló.
Binoche tuvo palabras de elogio hacia Ferrara, a quien dijo admirar por "ser valiente, enfrentarse a sus lados oscuros, admitir sus debilidades y ser apasionado e inteligente".
martes, julio 25, 2006
Me gusta ser sujeto de deseo
La actriz de "El paciente inglés", que hoy cumple 42 años, estará esta noche en la inauguración del Festival de Mar del Plata, al que llega con dos filmes. Aquí habla de los hitos de su carrera, de sus hijos y de su futuro. dlerer@clarin.com
Haciendo la B de Binoche
Con un retraso de dos horas y medio atado de cigarrillos, la apertura oficial del Festival de Mar del Plata fue, desde algún lado, una genialidad. Auspiciado en exclusiva por Canal 13, que manejó los tiempos (y el hambre y la sed y las ganas de ir al baño) de los invitados a las 19 que se sentaron a las 20 y aguantaron escuchando Kool & the Gang en el Auditorium hasta el inicio de la "ceremonia" a las 21,30. Nos quejamos, además, porque no había un mísero saladito.Pero la ceremonia empezó, cómo no. Conducida por Adrián Suar y Cecilia Roth -siempre en línea ella-, se trató de una colección de homenajes al cine, a nuestro cine y al poder de los multimedios. Es que había mucho para recordar: teníamos tres estrellas que no cobraron cachet por venir (eso aseguró Miguel Pereira, director del Festival, es decir, que la onda es universal), que se cumplen diez años de la vanguardista Ley de cine, que se cumplen 30 años del comienzo tétrico de la Dictadura criminal, que se cumplen 20 años del Oscar a La historia oficial, que Santaolalla ganó el Oscar...tantas cosas. Festejar es re-lindo, vieron.
Festejo no es justicia, pero justicia, un poco, hubo. Que el show televisivo se pareciera al hijo bobo de la entrega de los Oscar, el Martín Fierro y -bromillas de Suar mediante- Sin Código es lo de menos: fue la expresión absoluta del Argentine Clarin Style, que tanto nos identifica. Lo peor y lo mejor vino por otro lado.
¡Qué Binoche Anoche!
La primera homenajeada de la noche fue Juliette Binoche, presentada por Diego Peretti. Bajó saludando y con lindísimo flequillo (su vestido también tenía flequillo, pero en el ruedo. Muy chic). Hasta entonces, nadie sabía para qué había venido, salvo que se proyecta Caché, su último film. Pero ahí lo supimos. La traductora -a juzgar por el acento, una de aquellas francecillas que vienen a la Argentina a aprender tango y, por tener charme, consiguen algún lindo trabajito- desconocía el castellano. La primera frase de la chica de El paciente inglés, enjundiosa y social, fue reducida a "qué lindo que es estar en Mar del Plata", poco más o menos. La señora Binoche paró en seco y dijo "Je n'ai pas dit ça, absolutement!" (o sea: "Epa, nena: yo no dije nada, pero nada de eso, y no te hagás la zorra que te hago torta"...bueno, tampoco yo soy traductor, pero la intención era esa). De allí en adelante, la diva habló a toda velocidad de cosas importantes sobre el rol del actor en la sociedad sin darle pie a la así llamada "intérprete". Y se despidió con un "Gracias por el regalo, pero los actores nacemos para servir, no para ser servidos" y, con su mejor sonrisa de Place de la Concorde a las seis de la tarde en verano, dio media vuelta y se fue. ¡Otra que la Piaf cantando "Je m'en fou"! (que, en castellano mardelplato-traductorial significa "me importa un caramelo santo"). ¡Avantí, Morochá!

